miércoles, 9 de septiembre de 2015

Edgar Allan Poe: El Retrato Oval - Carta 1


   9 de septiembre de 2015

Querido pintor:

Le quiero escribir esta carta para contarle mi postura acerca de su obra y la historia de esta. Primero que nada, le quiero relatar cómo di el encuentro con su preciada pintura. Mi criado junto a mí, malherido, nos instalamos en un castillo. Al entrar no pude dejar de apreciar la arquitectura y la decoración de los muros. Tan pronto como observé una sala de numerosas y ricas pinturas, no pude parar de verlas. Me produjeron un profundo interés, hasta que logré ver la suya. Me quedé tan impresionado con el retrato de su mujer que lo contemplé por horas. Tanto así fue mi abismo que decidí buscar su obra en un pequeño volumen que encontré.

Ahora que ya se enteró cómo conocí su obra, déjeme decirle que me impresionó su descripción. Tal como decía en el volumen, “Él tenía carácter apasionado, estudioso y austero, y había puesto en el arte sus amores (…)” reconozco su gran pasión por el arte y por su bella esposa. No me había impresionado más que cuando leí que su mujer tenía miedo de ser retratada por usted. En ese momento pensé si usted era un loco, o quizás su esposa no comprendía su arte. Tuvo bastante suerte en tener una cónyuge, quien su sumiso carácter la llevó a aceptar la peor decisión de su vida. A pesar de que yo veía cómo la retrataba con gran alegría y gloria, no podía dejar de pensar en cómo se sentía su mujer. Prácticamente la encerró y la aisló de la realidad. Hasta esa parte, pude reconocer que es un hombre muy apasionado, pero esa pasión lo llevó a un extremo, a tal punto de perjudicar a su esposa. Mientras su mujer agonizaba, ni se daba cuenta de ello. No le bastó más que verla morir una vez terminado el cuadro para notarlo.

Por otro lado, estimado pintor, quiero decirle que aún no dejo de pensar cómo se sintió su esposa en esos momentos. Realmente no puedo imaginar tremendo sufrimiento y agonía al ser aislada del mundo exterior para satisfacer su pasión. Esto no solo lo convierte en una persona egocéntrica, sino que me hace ver que usted era un maniático por la pintura. Lo que me lleva a concluir que su locura se basa en su frustración sexual y su obsesión. Me quedé totalmente impactado al ver que su esposa había muerto una vez que terminó el retrato. “Mas era humilde y sumisa, y sentóse pacientemente largas semanas, en la sombría y alta habitación dela torre, donde la luz se filtraba sobre el pálido lienzo solamente por el cielo raso." Era una hermosa mujer, tanto fuera como por dentro y su vida quedó estrepitosamente plasmada en ese cuadro y ahora no puede salir de ahí. Ahora entiendo por qué estaba celosa de la pintura, usted la amaba más que a ella.

Asimismo, quiero rescatar la belleza del retrato oval. Estaba magníficamente decorado con un bello estilo. La bella fisionomía de su mujer se complementaba con la preciosa calidad del cuadro. Realmente parecía que dentro del cuadro quedó su vida, pues perdió su vida por esa razón, porque la pintó hasta la muerte. Como se habrá dado cuenta yo aprecio mucho la pintura, cuando entré al castillo me produjeron delirio, pero nunca pensé encontrar tan bello cuadro con una historia tan terrorífica.

Finalmente quiero agradecerle por leer esta carta. Ojalá lo tome en cuenta para sus próximas pinturas. A pesar de todo, destaco su gran talento y me sorprende la gran cantidad de pasión que le puso a ese retrato oval.

Atentamente se despide,

El hombre malhadadamente herido

 

jueves, 20 de agosto de 2015

El Lazarillo de Tormes - Carta 2


19 de agosto de 2015

Querido ciego:

No sé dónde estarás ahora pero le quiero escribir esta carta para contarle cómo me fue después de dejarle. Pues le informo que me encontré un amo más miserable y egoísta que usted, para variar, me mataba de hambre. Sin embargo ahora sirvo a un escudero. Él no es mezquino, ni avariciosos y se preocupaba por mí. Con él no moría de hambre porque no me daba de comer, ¡ambos no teníamos qué comer! Era pobre y cumplía honestamente su trabajo, hasta donde yo sé. Ambos dormíamos en las mismas condiciones deplorables. ¿Empezó a ver la diferencia entre su persona y él? Ojalá que se haya dado cuenta. Además este escudero era muy fiel a Dios, antes de dormir suele decir “Conque, a dormir como podamos, que mañana, venido el día, Dios proveerá.” Pero no solo me dejo llevar por las palabras querido ciego. Su responsabilidad y humildad son la principal razón.
Por otro lado primer amo, quiero contarte que durante mi estadía con el escudero, me hacía bastantes reflexiones. Sepa vuestra merced que empecé a recordarlo a usted. A pesar de que fue muy despiadado conmigo, reconozco que aprendí un par de cosillas gracias a su rigurosidad. Como menester lo había mamado en la leche, quiero decir que lo aprendí con mi gran maestro: usted; salí un buen discípulo, tanto así que aunque en el pueblo, en donde me encuentro ahora, falte caridad y abundancia, antes de que diera las cuatro, yo ya sabía cómo conseguir dinero y cómo almacenarlo. Y es así como debo aceptar que gracias a usted aprendí a sobrevivir por mí mismo.
Bueno, regresando con el escudero,  quiero contarle que nuestra relación es bastante bueno. A veces cuando consigo un poco de comida lo comparto con él, y mi amo también lo hace. Como verás antiguo amo, las diferencias entre ustedes son exorbitantes. Lo que quiero decirle con todo esto es que yo estimo al escudero y no solo porque no es mezquino ni miserable como usted o el clérigo, sino también porque veo que es pobre al igual que yo.
Asimismo, sepa vuestra merced que no todo me parecía bueno. Bastantes veces recordaba la mala suerte que tuve tanto con usted como con el clérigo. Como he mencionado con anterioridad, yo era pobre al igual que él, pero al comienzo no me agradó esa idea, a tal punto que volvían a mi mente las fatigas, pensaba en la muerte y lamentaba mi triste vida. Con el paso del tiempo me empezaba a dar cuenta lo valioso que era este escudero.
Por otro lado, una pequeña anécdota le quiero relatar, donde vivimos empezó a estar infecundo el trigo en esta tierra, el ayuntamiento decidió que todos los pobres, incluyéndome, serían castigados si pedían limosna. Fue así como mi amo y yo nos quedamos en ayunas. Estando en este aflictivo y famélico desamparo, ocurrió que un día, no sé por cuál dicha o ventura, al pobre bolsillo de mi amo entró un real. Y así fue cómo llegué a la conclusión de que por más cosas malas que ocurren siempre te espera algo bueno al final del camino.
Para finalizar querido ciego le mando un agradecimiento. Sus enseñanzas a pesar de rigurosas me educaron firmemente y se lo retribuyo. Por ahora estamos a punto de salir de aquella lóbrega, triste y oscura casa en rumbo a una mejor vida.

Adiós.

Lázaro

El Lazarillo de Tormes - Carta 1


Lima, 16 de agosto de 2015

Querido Lázaro:

Sé que en estos momentos estás en busca de un amo, porque el clérigo decidió dejarte. Quisiera saber con mayor exactitud cómo la pasaste con él y con el ciego, por lo que contaste no pude tener un concepto muy bueno de ellos. Por eso te pido que leas mi carta. Anhelo que leas mi opinión sobre tus amos y me digas si fueron así contigo o lo interpreté mal.
También quiero que me cuentes cómo era el mundo en esa época. Por lo que le pasó a tu padre sé que eran tiempos muy duros donde recibían fuertes castigos. Aunque no me quedó muy claro ese asunto, lamento la pérdida de tu padre. Sé que posiblemente te sientas mal por eso.
Bueno, aclarando todo esto quiero exponerte mi opinión sobre tu primer amo: el ciego. Por supuesto que considero que fue una persona avarienta y mezquina tal como mencionaste “Estoy diciendo la verdad: si con mi sutileza y buenas mañas no me hubiera ayudado a mi cuenta, muchas veces habría muerto de hambre” A pesar de haberte prometido cuidado y bienestar solo demostraba importarle el dinero. Sé también que te golpeaba incontables veces, creo que hubo una ocasión en la que te dejo con los dientes estropeados. Realmente tuviste una terrible suerte al encontrarlo. En adición a lo anterior Lázaro, creo que te costó aceptar un poco que el ciego poseía un gran razonamiento y era difícil de engañar ¿no? Muchas veces te confiabas en que podías tenderle una trampa pero siempre terminaba descubriéndolo. Como aquella vez en Escalona (cuando te comiste esa longaniza).
Por otro lado, Lazarillo, quiero que leas lo que pienso sobre tu segundo y último amo (hasta donde leí). Debo decirte que, a diferencia del ciego, este era muy egoísta ¡Tenía mucha comida y no te ofrecía nada! Me pareció indignante eso, otra vez te encontraste con un amo de mal corazón. Por lo menos demostraste astucia para conseguir comida. Pero de todas formas robar está equivocado Lázaro, a pesar de que morías de hambre, creo que esa no era la mejor solución. Aunque, en tu defensa, me sorprendió cómo se comportaba él siendo un clérigo. Se supone que debería ser sinónimo de una persona ilustrada y con muchos valores. Me sentí un poco mal y molesto a la vez, te había maltratado de tal forma que quedaste inconsciente por tres días; qué cruel. Y para variar te deja, bueno, al menos esperó a que te recuperaras de tus heridas. Por lo que dijo “–Lázaro, desde hoy eres tuyo y no mío. Busca otro amo y vete con Dios, que yo no quiero tener en mi compañía servidor tan diligente.” Me dio a entender que él tenía un buen concepto de ti.
 
En cierto modo, siento un poco de lástima por ti por encontrarte tan malos amos en tu camino. No quisiera ver la reacción de tu madre al ver lo mezquino que era el ciego, y también del amo siguiente. Por último quiero que sepas cuanto me gustó tu historia pues me pareció interesante cómo relatabas tu historia. Después de todo es desde tu punto de vista. Así como yo leí las características de tus amos según tu postura quiero que también leas mi concepto sobre ellos. Antes de leer tu historia pensé que sería aburrida porque sería muy extensa. Me gustó cómo resumías todo lo que te pasaba y de esa forma te entendía mejor. Tus acciones me hacían reflexionar sobre cómo actuaba yo también pues todos tratamos de sobrevivir al igual que tú.

Nos leemos pronto,

Adrián

viernes, 3 de julio de 2015

El Paraíso de los Niños


DÍA 3   FECHA: 3 de julio del 2015

TÍTULO: Mitos Griegos contados otra vez

AUTOR: Nathaniel Hawthorne

PÁGINAS LEÍDAS: 133 – 149

Nos saltamos hasta el último mito de la obra, El Paraíso de los niños. Nathaniel Hawthorne nos presenta la historia de Epimeteo y Pandora con la misteriosa caja. Pero no solo trata de eso, también toca temáticas muy pertinentes. Como, por ejemplo, la amistad. No es el tema principal de la obra, aunque gran parte de la narración se basa en ella. Comienza cuando ambos se conocen por primera vez, ellos vivieron juntos por miles de años. Sin embargo, sufrieron algunos conflictos. “– ¡Siempre hablando de la caja! –dijo Epimeteo al fin; porque ya estaba harto del tema–. Me gustaría, pequeña Pandora, que trataras de hablar de otra cosa. ¡Ven, vamos a recoger higos secos, y a cenar con ellos bajo los árboles!” (p.134)  Sin añadir que Epimeteo lo dijo con bastante furia. A mi juicio esto suele pasar en toda amistad. Uno no siempre va a estar de acuerdo en lo que dice, piensa o actúa la otra persona. Y por eso se puede crear una discusión que conlleva a un alejamiento. Cabe destacar que solo por un desacuerdo no vas a tirar todo ese tiempo de amistad a la basura. Siempre se llega a una reconciliación.

Además, otra temática que quiero resaltar es el de la curiosidad. Como se puede evidenciar en el libro, Pandora tenía un gran interés por la caja de Epimeteo, tanto así que llego  desobedecer cualquier orden o razonamiento con tal de abrirla y ver qué hay dentro. “Sin embargo, aquel día en particular, del que hemos hablado por tanto tiempo, la curiosidad aumentó más de lo normal, y finalmente se acercó a la caja. Estaba más que resuelta a abrirla a medias, sí podía. ¡Ah! ¡Díscola Pandora!” (p.140) Y no solo lo digo yo, también lo hace el narrador. Tengo entendido que “díscola” significa desobediente. Por lo que a mi concierne, los niños son muy curiosos, sobre todo si es algo misterioso, como la caja. Solo que, estos niños ya vivieron durante miles de años, y el hecho de aguantar esas ganas por querer averiguar algo al final desata un impulso incontrolable.

Por otro lado, quisiera analizar un poco la actitud de Epimeteo en el nudo de la obra. Como había mencionado antes, después de todo conflicto durante una amistad, surge una reconciliación. Epimeteo regresó donde Pandora y se sintió un poco mal por haberla dejado. Además de que sin su compañía lucía intranquilo y descontento. Hasta aquí, no me parece una mala persona, tal vez solo se dejó llevar por el enojo y no pensó bien, porque cuando regresó mostró su afecto por Pandora. Pero lo que yo quiero resaltar es el desenlace: Contextualizando un poco, Epimeteo se había molestado con ella pero después se dio cuenta de que ambos tenían la misma curiosidad por la caja lo que lo hizo reflexionar y perdonarla. “Después besó a Pandora en la frente; y el dolor también se le curó.” (p.148)  Finalmente, el libro te deja un mensaje sobre la esperanza como resultado de la gran amistad entre Epimeteo y Pandora.

Por último, en cuanto al aspecto narrativo, opino que en este mito el narrador se expresaba de tal manera que desvirtuaba un poco su papel de narrador omnisciente. Por ejemplo en la página 149, al final, “¿Qué haríamos en el mundo sin ella? La Esperanza espiritualiza la tierra, la Esperanza siempre lo renueva; ¡y, aún en el mejor y más brillante aspecto de la tierra, la Esperanza nos enseña que es solo la sombra de la infinita felicidad del más allá!” Más allá del uso de exclamaciones y  las preguntas retóricas, este narrador está expresando su opinión lo cual lo aleja un poco de su papel objetivo. Pero, por supuesto, eso no quita el gran mensaje que nos da.

lunes, 29 de junio de 2015

El Minotauro


DÍA 2   FECHA: 28 de junio del 2015

TÍTULO: Mitos Griegos contados otra vez

AUTOR: Nathaniel Hawthorne

PÁGINAS LEÍDAS: 103 – 132

Esta vez Nathaniel Hawthorne nos relata una vez más el mito griego del Minotauro. Presentando la historia de Teseo, su madre, Etra y, su padre, el rey Egeo. Teseo tenía un gran deseo por conocer a su padre, sin embargo su madre no lo dejaba viajar hasta Atenas hasta que levante una roca. Aquí identifiqué la temática de la perseverancia, pues al primer intento no pudo levantar la roca, pero seguía intentándolo porque él quería conocer a su padre. No se rindió hasta que lo logró. Esto ya daba una imagen de cómo sería Teseo en el desarrollo de la obra, desde pequeño demostraba que siempre iba a alcanzar su objetivo, pase lo que pase. “Pero cuando Teseo oyó hablar de ladrones y de monstruos, aguzó el oído, y se sintió mucho más ansioso de partir por el camino en el que habría de encontrarlos” (p.107). Y esos fue lo que pasó. Ya crecido, resultó ser un joven muy valiente y vigoroso. Además de ser uno de los más memorables. Sus heroicas hazañas hicieron que se convirtiera en el héroe más grande de Grecia.

En adición, hablaré de Medea, quien esta vez tiene un papel antagónico a diferencia del anterior mito. Esta hechicera tuvo un hijo con el rey Egeo y como sabía que su hijo secreto quería reconocerse como heredero decidió envenenarlo para que su hijo Medeo recibiera la herencia. En mi opinión Medea estaba muy desesperada y ansiosa por querer deshacerse de Teseo, logró incluso manipular los pensamientos de su esposo. No demostraba aprecio hacia su esposo, es más, parecía que solo se casó con él por las riquezas que tenía. A pesar de que ella demostraba un gran amor por su hijo, tomó medidas muy estrictas para su beneficio, ella no debió perjudicar a los demás. Estaba acusada de realizar actos malvados, brujería, robos, etc. “Medea sólo se quedó el tiempo suficiente para llevarse a su hijo y para robarse las joyas de la corona, junto con los mejores mantos del rey (…)” (p.114).

Una vez en el nudo de la obra, se justifica el título de esta. Teseo ya se encuentra con disposición de enfrentar al temible Minotauro. A costas de su padre, quien demostraba un gran amor por él. De hecho, casi no lo deja emprender esa gran aventura porque tenía miedo que su hijo sea devorado por la bestia. Pero Teseo mostrando su valentía ya había llegado a la isla de Creta. A partir de esta parte, ya se va tocando más el tema mitológico. Me encontré con un personaje que le roba el antagonismo a Medea, el rey Minos. Él mataba a sus hombres, los sacrificaba con el fin de alimentar al Minotauro, era temido por todos. A excepción de Teseo, quien lo enfrentó y no le importaron sus amenazas. Creo que el rey Minos hizo que su deseo por destruir al Minotauro se incrementara. También demostró aún más la valentía del personaje. Tanta era su maldad en el corazón de Minos que no valoraba a su hija y mucho menos quería entender que lo que hacía estaba mal. “– (…) ¡Ve a regar tus flores, y no pienses más en estos cautivos atenienses, a quienes el Minotauro ciertamente devorará para el desayuno, así como yo cenaré faisán!–.” (p.123). En resumen, era la persona más cruel que Grecia podía conocer.

Durante el enfrentamiento con el Minotauro, hubo un trabajo cooperativo entre Ariadna y Teseo, ambos se apoyaron el uno al otro. En mi opinión esto le da un poco más de carisma a la historia. Más aún cuando él le pide a la joven que lo acompañe de regreso a Atenas. El corazón de Ariadna era tan grande que, incluso, decidió quedarse en la isla para estar con su padre. Su personalidad era tan dulce y a la vez conmovedora. Si yo fuera ella no hubiera decidido quedarme después de ver todo lo que hace mi padre. “Os he salvado, Teseo, tanto por el bien de mi padre como por el vuestro.” (p.130).

En cuanto a lo narrativo, quiero señalar la forma en la que se relata la historia. El narrador no solo explica lo que pasa de manera secuencial, sino que también interviene, ya sea dando su opinión o haciendo alguna exclamación. “Si tenía que existir, debería haberlo hecho en alguna isla desierta, o en la oscuridad de una profunda caverna, donde nunca nadie sufriría por su aspecto abominable.” (p. 116). Y por último quiero destacar un recurso literario que se usa en varias ocasiones el polisíndeton  “ (…) y cuando escuchó con más atención, pudo oír sollozos, y lamentos, y gritos de dolor, mezclados con hondos y callados suspiros que venían del palacio del rey, y de las calles, y de los templos, y de cada una de las casas de la ciudad.” (p.116). 

domingo, 28 de junio de 2015

El Vellocino de Oro



DÍA 1   FECHA: 27 de junio del 2015

TÍTULO: Mitos Griegos contados otra vez

AUTOR: Nathaniel Hawthorne

PÁGINAS LEÍDAS: 9 - 47

En esta primera oportunidad, Nathaniel Hawthorne nos relata el ya conocido mito griego del Vellocino de oro que, a su vez, cuenta los sucesos de Jasón y los Argonautas. Ellos tienen una misión pues necesitan esa reliquia para que Jasón destrone al Rey Pelias, quien asesinó y destronó a su padre Æsón.

Durante la primera parte de la obra he podido identificar la temática de la solidaridad. Pues Jasón ayuda a una anciana a cruzar un turbulento y peligroso río. Al principio él disintió pues no creía tener las fuerzas necesarias para ayudarla. La actitud de la anciana me admiró porque tenía una ideología muy positiva e incluso hizo una analogía para que Jasón la ayudara. “– ¡Entonces –dijo ella, con mucho desprecio–, tampoco eres lo suficientemente fuerte como para derribar de su trono al rey Pelias!” (p.13). Tan pronto como dijo eso, se dispuso a ayudarla. Realmente esa anciana le dio un gran mensaje. A mi parecer, eso hizo que su deseo por destronar al Rey de Iolcos fuera más grande.
Asimismo, las características de Jasón son muy sorprendentes en este mito. Cuando se encontraba con dificultades siempre trataba de buscar una solución al problema, aunque con la ayuda del Roble Parlante. Se le presentó un reto, encontrar el Vellocino y dárselo al Rey Pelias para que se salga del trono. A pesar de lo difícil que podía sonar esta tarea, él no lo pensó mucho y asintió inmediatamente. Esto demuestra su inmenso deseo por querer recuperar el trono de su padre. Por último quiero recalcar la gran valentía que Jasón tenía. Sin miedo, decidido y con una autoestima muy alta. “Pero, tal como yo veo las cosas, el dragón es meramente una serpiente bastante grande, que tiene menos posibilidades de comerme de un bocado, que de yo cortar su fea cabeza, y de arrancarle la piel de su cuerpo. ¡De todos modos, retroceda quien retrocediere, yo no volveré nunca a Grecia, a menos que lleve conmigo el Vellocino de Oro!” (p.31).

En adición, la temática del heroísmo se recalca bastante en el nudo de la obra. Jasón, como mencioné anteriormente, era muy valiente y realizaba actos heroicos. También me gustaría hablar de los Argonautas. Era un grupo seleccionado de los mejores guerreros de Grecia por lo que su valentía y heroísmo era evidente. Ayudaron mucho a Jasón en todas las dificultades durante su viaje. “– ¡Ninguno de nosotros retrocederá! –gritaron sus cuarenta y  nueve intrépidos compañeros–. ¡Subamos a la nave inmediatamente, y si es que el dragón nos convierte en desayuno, que le aproveche!” (p.31).

Por otro lado, mencionaré a Medea, la hija del Rey de Colchis. Después de los retos que el Rey Æetes le propuso a Jasón para conseguir el Vellocino de Oro, ella se ofreció para ayudarle. Era una mujer muy inteligente e ingeniosa. A pesar de que usaba hechizos para controlar a las enormes bestias con las que tenía que pelear Jasón, ella poseía un vasto conocimiento de cómo enfrentarlas, sus debilidades. “–¡Sé muchas cosas, que otras jóvenes princesas ignoran, y puedo hacer muchas cosas, que ellas no se atreverían ni a soñar!” (p.34). En mi opinión, me pareció muy buena la ayuda de Medea pero le facilitaba mucho las cosas a Jasón, fue un poco extraño ya que él era muy valiente. Sin embargo, él no estaba nada interesado en enfrentar a esas criaturas y creo que esa fue la razón por la que no se quejó de su ayuda.
Por último, cabe destacar la participación del narrador en la lectura. La autora nos presenta un narrador omnisciente. Aunque, tiene una peculiaridad. Se expresa en primera persona y da sus ideas y opiniones acerca de lo que pasa en el texto. Esto no solo nos permite conocer desde un punto de vista amplio lo ocurrido en la obra, como todo narrador omnisciente, sino que también nos permite conocer la reacción del narrador frente a lo sucedido. “Pero en mi opinión, los más extraordinarios de entre esta famosa compañía eran dos hijos del Viento del Norte (jovencitos airosos, de índole un poco turbulenta), que tenían alas en los hombros, y, en caso de una calma chicha, podían inflar sus mejillas y soplar una brisa casi tan fuerte como su padre.” (p.24).

viernes, 19 de junio de 2015

El cumpleaños de la Infanta

DÍA 3   FECHA: 18 de junio de 2015
TÍTULO: El Fantasma de Canterville y otros cuentos
AUTOR: Oscar Wilde
PÁGINAS LEÍDAS: 87-108
Esta vez, Oscar Wilde narra la llegada de un feo enanito al castillo de España, donde debía hacer reír a la Infanta y a los nobles, porque la niña cumplía 12 años. En este cuento se toca el tema del amor. Pues el enanito cree que la infanta está enamorada de él, después de que ella le hace un gesto, le ofrece una rosa.
El autor, al comienzo del cuento, señala un poco la diferencia entre clases sociales. “En días comunes, sólo le estaba permitido jugar con niños de su misma alcurnia (…)” (p.88) El Rey solo dejaba asistir a la gente de clase social alta, aunque, el día del cumpleaños de la infanta es la excepción. Este es uno de los temas que quiere destacar el autor, pues en esa época, la estratificación social era muy común. Más aún cuando toda la historia está en un contexto monárquico en España. Además, por la actitud de ciertos personajes, se señalaba la discriminación por la belleza, es decir, que se fijaban en lo físico. “-Es en realidad demasiado feo para que se le permita jugar en el mismo lugar donde nosotros estamos –exclamaron los tulipanes.” (p.97)
Por otro lado, me gustaría hablar sobre el Enano. Este cayó muy fácil en el amor y prácticamente, servía a la infanta. Este personaje es bastante poético y expresivo, pues durante su ilusión del amor, empezaba a imaginarse su futura vida con la niña. “– (…) y, apretando la flor contra sus gruesos y toscos labios, se puso la mano en el corazón e hincó su rodilla en el suelo ante ella, con una sonrisa de oreja a oreja, y los ojos brillantes de felicidad.” (p.96) En mi opinión, el enano no debió dejarse llevar tan fácilmente, pues, a pertenecer a diferentes clases sociales, y tomando en cuenta las ideologías de esa época, su amor era improbable. Sin embargo, resultó ser una persona superficial, porque al mirarse como era físicamente llegó a la conclusión de que la infanta no lo quería, solo lo usaba
Asimismo, quiero hablar sobre la misma infanta, pues su actitud me llamó la atención. Se podría considerar un personaje redondo, porque durante los inicios del cuento ella se mostraba muy juguetona y divertida, “La princesita subía y bajaba por la terraza con sus compañeros, jugando a los escondites detrás de los jarrones de piedra y de las antiguas estatuas cubiertas de musgo.” (p.88) mientras que en el final de la historia mostró una personalidad fría, dura y llena de egoísmo. “–Esto es soberbio –dijo la infanta, después de una pausa–, pero ahora debes bailar para mí.” (p.107). Aunque pienso  que ella ya tenía esa personalidad solo que no la mostraba porque el enano hacía lo que ella quería.
Al final de la obra, se topa con un monstruo grotesco que imita todos sus movimientos en una de las habitaciones; pronto descubre que es un espejo que le devuelve su propio reflejo. Creo que en ese momento, el autor trataba de representar al máximo la complejidad por la belleza, el enano no se valoraba a sí mismo solo porque era feo, e hizo un intento para criticar esos dos temas. En general, Oscar Wilde llegaba a expresar su disgusto por los pensamientos superficiales de esa época.